Más de un millón de firmas aterrizaron en noviembre del año pasado en Bruselas con un objetivo: prohibir las terapias de conversión sexual en toda la Unión Europea. El procedimiento lo impulsaron en mayo de 2024 decena de entidades LGTBI+ de distintos países de Europa, incluida España, llegó con 1.128.063 de apoyos verificados y apura los plazos en la Comisión de Peticiones ante su debate en el pleno del Parlamento Europeo esta primavera. La expectativa es que supere el corte y quede en manos de la Comisión Europea (el ejecutivo comunitario que dirige Ursula von der Leyen) para decidir si regula la materia.