Es muy probable, a la vista de su trayectoria expansiva, que a la multinacional canadiense Cooke se le hayan resistido pocas operaciones de compra desde que empezó con sus primeras granjas de salmón, en New Brunswick, en el año 1985. La más abultada, si no la única, fue la de Nueva Pescanova: el equipo de Glenn Cooke se retiró del proceso de adquisición en el mes de julio de 2023, como desveló FARO, tres meses después de la apertura de negociaciones en exclusividad con Abanca, accionista de control del grupo gallego, que de momento transita en solitario con nuevo plan estratégico. Aquel revés no hizo parar a Cooke: iría ganando más y más tamaño después con la toma de control de compañías como Slade Gorton, la peruana Copeinca o con polígonos de cría de barramundi en mar abierto de Australia.