La IA ya se ha colado en las oficinas de la Xunta, pero su potencial aún está en ciernes. El Gobierno gallego quiere exprimirla al máximo para revolucionar la gestión y tramitación de procedimientos administrativos. Su objetivo es, no solo acortar plazos, sino también ser más eficiente. Y un importante volumen de recursos de la administración, cerca de 900 millones de euros anuales, se van en contratos públicos para dotarse de suministros, para la prestación de servicios o para obra pública. Es por ello que el Ejecutivo autonómico introducirá herramientas de IA para elaborar pliegos de contratación, agilizar la revisión, análisis y evaluación de documentos y expedientes, además de apoyar a los técnicos en la valoración de las ofertas que presenten las empresas para elegir la mejor.