La vida pequeña

¿Estamos sumidos ya en la Tercera Guerra Mundial? No tengo muy claro qué está pasando fuera de mí. Lo digo desde la total humildad y sinceridad de quien, con ojos llorosos, reconoce que no puede con más, que no da. Ni su cuerpo ni las horas. Hace ya unos meses que me di cuenta que no podía seguir el devenir de la realidad porque lo cierto es que mi mundo se ha vuelto muy pequeño y en él casi no hay espacio para ver a las amigas o todas esas cosas que salvan el alma, como los recitales, el teatro, los conciertos, el cine.