Joaquín Floriano, articulista de Cáceres: "Parlamento de barra"

La escena es conocida. Barra de bar, café, zumo o cerveza temprana y televisión encendida sin sonido. El camarero limpia vasos con un gesto automático y alguien comenta la última ocurrencia política como quien comenta el tiempo por decir algo. Nadie responde. No porque falte opinión, sino porque ya no merece el esfuerzo. La política sigue hablando, pero el público ha dejado de escuchar. Y eso es más grave que cualquier insulto parlamentario.