Recuerdo bien la primera visita oficial del Gobierno de España a Sudán en septiembre de 2004, acompañada de una pequeña delegación parlamentaria. Entonces, aún no se había cumplido el primer año del inicio del conflicto que más de 20 años después en diferentes formas e intensidades sigue terriblemente activo. Por entonces el conflicto empezó estando concentrado en la región de Darfur, donde tuvo lugar parte de la visita de 2004. Un conflicto protagonizado por el Ejército de Liberación de Sudán y el Movimiento Justicia e Igualdad que combatía contra el Ejército de Sudán. En ese conflicto surgió una milicia conocida como Janjaweed, cuyo papel, era atacar la población civil lo que generó ya hace más de 20 años el desplazamiento forzoso de millones de personas que hoy sigue existiendo casi de forma idéntica. Hoy, la situación humanitaria, se define en que más de 30 millones de personas necesitan asistencia humanitaria para poder sobrevivir. Sólo desde el agravamiento de la crisis en 2023, 12 millones de personas han sido desplazadas forzosamente de donde vivían. No existe otro escenario de mayor desplazamiento forzoso de personas. Otros parámetros son que el 70% de sus escasas infraestructuras sanitarias están destruidas o inoperativas, sirva como ejemplo, que un brote de sarampión hace poco, provocó la muerte en solo cuatro meses de más de 1200 niños y niñas menores de 5 años en 9 campamentos de refugiados. Lo mismo pasa con el cólera siendo Sudán quien concentra los mayores focos de esta enfermedad altamente transmisible y con altísima mortalidad. Sudán y Sudán del Sur son el marco geográfico de la mayor crisis humanitaria en el mundo. Nunca antes, durante tantos años, tantos millones de seres humanos estuvieron en situación humanitaria tan crítica. Sudán era y es hoy un país fragmentado. Un enorme campo de batallas múltiples, donde diferentes grupos armados luchan entre sí. En estos más de 20 años, hasta un nuevo país, Sudán del Sur, ha surgido de este conflicto. Primero en forma de región autónoma de Sudán con su propio gobierno y una Constitución en 2005 y después de un referéndum en 2011, Sudán del Sur se convirtió en el estado soberano más joven del mundo. La independencia en Sudán del Sur vino acompañada de una guerra civil que duró más de 6 años hasta que finalizó en 2020. Nada de lo que ocurre en Sudán y Sudán del Sur puede entenderse sin tener en cuenta la capacidad productiva y las reservas de petróleo que ronda la cifra de 75.000 barriles por día en 2024. La interdependencia entre ambos países es crítica, el crudo que se produce Sudán del Sur se refina y sale por Sudán. En otras palabras, la salida del petróleo que produce Sudán del Sur, solamente tiene una salida, y es a través del mar rojo y cruzando Sudán. En este escenario de más de dos décadas, pocas organizaciones humanitarias, han tenido la capacidad de trabajar en el país de forma sostenida en este contexto de emergencia permanente. Una de ellas...