La nueva guerra en la que EEUU e Israel pretenden meter al mundo entero ha vuelto a sacudir el tablero internacional. Y, como ya estamos habituados a ver, hay políticos que saben estar a la altura y otros que provocan el bochorno (no sabemos si propio, pero el ajeno, seguro que sí). Porque es difícil conjugar el mensaje de que nos beneficia ir todos a una y estar bajo el paraguas de la Unión Europea (que lo hace) cuando esa unidad flaquea con el cobarde silencio que guardó el canciller alemán ante las amenazas de Donald Trump a España por negarse a ceder las bases de Rota y Morón para atacar Irán.