¿El feminismo está pasado de moda?

La imagen de Bilbao dio la vuelta al planeta desde la portada del New York Times aquel 8M de 2018. Lo que unos años antes era incertidumbre por el relevo generacional en el feminismo, se transformó en un estallido de dignidad. Las calles del Botxo se vieron desbordadas por miles de mujeres —una mezcla de edades, ideologías y razas— que, espoleadas por el clima del #MeToo y la rabia ante la sentencia de La Manada, enviaron un mensaje rotundo al mundo a través de sus redes digitales y personales: “Yo estoy aquí”. La potente experiencia colectiva vivida hizo que muchas personas distantes, incluso que veían con recelo los postulados feministas, simpatizasen con la causa. El resto es historia.