Ha pasado mucho tiempo desde que las aventuras de Astérix y Obelix nos conquistaran, incluso desde que dieran el salto a la gran pantalla, pero su espíritu permanece: todavía es posible encontrar galos irreductibles que resisten frente a los conquistadores más despiadados. Ahora los invasores no son disciplinados y arrogantes romanos enviados por César para convertirlos en su nueva provincia, sino hordas de marcas de automóviles asiáticas, sobre todo chinas, que invaden nuestro territorio con modelos de precios imbatibles y diseños atrevidos. Y frente a ellas se sitúa orgulloso un viejo conocido –lleva 35 años en el mercado y cerca de 17 millones de unidades vendidas en 120 países de todo el mundo-, el nuevo Renault Clio.