Por su peso y su inercia, cualquier error al volante de un camión puede provocar un desenlace fatal. Necesitan más distancia para frenar, responden peor ante maniobras bruscas y se multiplican las consecuencias de una distracción o un exceso de velocidad. Ante un siniestro causado por un vehículo de transporte de mercancías, el resultado es de impacto: más víctimas y daños materiales y mayor colapso de la vía. Para tratar de concienciar de los riesgos de cualquier incumplimiento sobre un camión, ya sea por saltarse las horas de descanso, viajar con la carga mal asegurada o con exceso de peso, algún elemento en mal estado o hacer caso omiso a las normas de tráfico en velocidad, uso del móvil o consumo de alcohol y/o drogas, entre otras, la DGT puso en marcha el mes pasado una campaña especial de vigilancia sobre este tipo de vehículos y también sobre autobuses. En el caso de estos últimos, una salida de vía o una colisión puede dejar varios heridos o fallecidos, como ocurrió en el accidente del Lérez en Nochebuena de 2024, que causó siete víctimas mortales.