Roquetas de Mar presenta la nueva piscina de agua marina de Aguadulce con inspiración romana

El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, ha presentado el proyecto de la futura piscina de agua marina que se construirá en La Ventilla, en Aguadulce. Esta nueva infraestructura ha sido concebida como un espacio de ocio, bienestar y actividad deportiva que busca reforzar la oferta de equipamientos del municipio y mejorar la calidad de vida de vecinos y visitantes. El diseño de la instalación rinde homenaje al pasado romano de la zona, inspirándose en la antigua ciudad de Turaniana. El arquitecto responsable, José Ángel Ferrer, ha explicado que se ha buscado dotar al proyecto de una identidad propia que dialogue con ese legado. Para ello, se incorporarán elementos como los arcos de medio punto, que "evocan ese carácter clásico y refuerzan la personalidad del conjunto". El alcalde ha destacado la vocación de servicio público de la instalación. "La futura piscina de agua de mar está pensada como un recurso más a disposición de los ciudadanos, una infraestructura que mejorará la calidad de vida de nuestros vecinos y que aspira a convertirse en un espacio de referencia para el ocio saludable y el bienestar", ha afirmado Amat. Además, ha subrayado su potencial para diversificar la oferta turística del municipio. Según el alcalde, la intención es que "esta instalación sea también un atractivo para quienes visitan nuestro municipio, un espacio moderno y sostenible que combine deporte, ocio y paisaje en un entorno privilegiado como es Aguadulce". El objetivo es fomentar hábitos de vida saludables y promover el deporte como herramienta de cohesión social. Uno de los puntos clave del proyecto es su integración respetuosa en el paisaje litoral, minimizando el impacto visual. La plataforma de las piscinas se elevará sobre un jardín de ribera y una barandilla de vidrio de 90 centímetros garantizará la continuidad visual hacia el mar. El edificio de apoyo, de baja altura, se adaptará a la topografía original del terreno. Además, la actuación contempla un nuevo acceso desde el Camino Pocico de la Zorra, que creará un recorrido continuo entre el casco urbano y el litoral. Este camino atravesará un jardín con vegetación autóctona que actuará como filtro climático y corredor natural, mejorando la biodiversidad de la zona. El complejo contará con un área construida de aproximadamente 700 metros cuadrados que incluirá vestuarios, oficinas y otros espacios de apoyo. El conjunto se completa con un kiosco-bar con terraza orientado al mar y unificado arquitectónicamente mediante una arquería principal de inspiración clásica. La instalación dispondrá de dos vasos de piscina que funcionarán con agua de mar, captada mediante una tubería. El vaso principal, de 25 por 12,5 metros, permitirá desde el baño recreativo y la natación libre hasta actividades dirigidas. El diseño prioriza el uso familiar y la accesibilidad universal, facilitando el acceso a personas con movilidad reducida. La redacción del proyecto ha sido adjudicada a Estudio Ferrer Arquitectos S.L. por un importe de 94.201,19 euros. El plazo para la redacción es de 6,2 meses, mientras que la ejecución de las obras se prevé en 18 meses, garantizando los máximos estándares de calidad técnica.