La proliferación de algas marinas invasoras en las aguas de Baleares ha dejado de ser solo un problema ecológico para convertirse en una oportunidad de innovación sostenible. Este es el objetivo de SEA2CIRCLE Tourism, un proyecto piloto de investigación y desarrollo impulsado por la Fundació Ona Futura que aplica un modelo de economía circular para transformar un riesgo medioambiental en productos comercializables. El cambio de paradigma reside en dejar de ver estas algas como un residuo. Óscar Belmonte, General Manager de la Fundació Ona Futura, explica que la visión de la entidad es que los proyectos medioambientales "tienen que tener un retorno económico". La iniciativa busca evitar la dependencia de subvenciones y "poderse autosustentar", reduciendo el problema de las algas de manera sustancial a través de un modelo de negocio escalable. El pasado mes de noviembre se realizó una primera campaña de recolección en la Bahía de Palma con buzos profesionales. Durante la inmersión se detectaron cinco algas invasoras y se recuperaron dos, entre ellas la Caulerpa taxifolia y Lophocladia lallemandii, una de las más abundantes. Belmonte destaca que estas especies "ponen en peligro ecosistemas", aunque la posidonia no sea la más afectada directamente. La biomasa extraída se procesa en los laboratorios de Poseidonna, una empresa colaboradora en Barcelona experta en la extracción de proteínas de algas. De este proceso ya han surgido las primeras muestras de productos, como un protector labial y un gel para el contorno de ojos. "Ya tenemos las muestras", confirma Belmonte, aunque el proyecto se encuentra actualmente en fase de búsqueda de financiación para poder escalar. El potencial de este campo es inmenso, aunque todavía incierto. "Conocemos menos el fondo del mar que la Luna o Marte", señala Belmonte, para ilustrar lo mucho que queda por explorar. Aunque la tecnología avanza con robots submarinos, la recolección sigue siendo un proceso caro. Pese a ello, las posibilidades son enormes. "Las aplicaciones que se pueden extraer ni siquiera podemos empezar a imaginar", añade, apuntando a futuros usos en los sectores alimentario o farmacéutico. El proyecto también incluye una vertiente divulgativa. Durante este mes de marzo se están llevando a cabo talleres y actividades en Palma, en colaboración con cadenas hoteleras como Meliá, para formar a trabajadores y concienciar a los turistas sobre la importancia de esta iniciativa de ciencia ciudadana y sostenibilidad.