El Ministerio Público activó gestiones con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para viajar e interrogar al líder venezolano y a miembros del Tren de Aragua por el crimen del exteniente disidente asesinado en Santiago. En paralelo, la familia de la víctima inició contactos con el FBI para participar en el proceso que se sigue en Nueva York contra Nicolás Maduro.