El gigante olvidado de Málaga: la historia y el incierto futuro del Convento de la Trinidad

El Convento de la Trinidad, un edificio de enorme valor histórico y origen del barrio malagueño al que da nombre, languidece abandonado a la espera de un futuro. A pesar de los múltiples proyectos propuestos, el último de carácter sociocultural, la falta de financiación lo mantiene en el olvido. Así lo denuncia Salvador Jiménez, presidente de la Asociación Cultural Zegrí, quien lleva años luchando por su defensa: “Nunca hay dinero para acometer el convento”. La necesidad de actuar es urgente para un espacio de 9.733 metros cuadrados actualmente en desuso. “Málaga lo necesita, el barrio también, y ahí tenemos 9.733 metros pues perdidos, sin saber a qué dedicarlo, cuando Málaga necesita de salas de exposición, salas de conferencias, de teatro”, lamenta Jiménez, subrayando el potencial del inmueble. Aunque las últimas intervenciones datan de 2011-2012 y su estructura se mantiene, el abandono provoca un “deterioro progresivo”, según Jiménez. A pesar de una malla protectora en el claustro, la falta de actividad diaria pasa factura a un edificio que aún impresiona por la majestuosidad de su claustro, refectorio e iglesia. El convento es la piedra angular del barrio de la Trinidad. Su origen se remonta al campamento de la reina Isabel la Católica en el Cerro de la Artillería durante la conquista de la ciudad. Los terrenos fueron cedidos a su capitán de artillería, Francisco Ramírez de Madrid, quien en 1494 los ofreció a los frailes trinitarios para fundar su convento. Alrededor de sus muros creció el barrio, pues como afirma Jiménez, “La Trinidad existe gracias a que existió el Convento Trinitario”. Tras la desamortización del siglo XIX, el edificio se convirtió en cuartel militar. Esta función alteró su estructura, especialmente la de la iglesia, que fue dividida en dos plantas para albergar un comedor y dormitorios. Posteriormente se demolieron zonas como los barracones militares, pero Jiménez asegura que lo que queda “es suficiente como para que la gente valore la importancia de este espacio”. Salvador Jiménez desvela material inédito, incluyendo fotografías nunca vistas, planos y recreaciones con inteligencia artificial que muestran cómo era el convento en su esplendor. “Alguno va a flipar cuando vea cómo era”, adelanta el experto. El objetivo de la charla es reimpulsar el proyecto de convertir el convento en un gran centro sociocultural. Jiménez compartirá los detalles de esta propuesta, un plan que transformaría el espacio y revitalizaría la zona. Sobre su impacto, el historiador es claro: “Sería una auténtica maravilla para Málaga y un revulsivo para la recuperación del barrio”.