El Club Deportivo Sordos de Huelva (CDS Huelva) ha hecho historia al conquistar el primer mundial de clubes de fútbol sala para personas sordas en Buenos Aires, un triunfo que va más allá de lo deportivo. Para su máximo responsable, May Benabat, esta victoria es una ventana para demostrar que "son más las capacidades que tenemos que nuestra propia discapacidad". El presidente del club ha destacado que este triunfo mundialista sirve para visibilizar su trabajo y su deporte. Según Benabat, el éxito les permite sentirse ["valorados y queridos"] y lanzar un mensaje contundente a la sociedad. Para él, "ayudar al distinto, al diferente es conseguir una sociedad más justa, más sana y más igualitaria". La gesta ha sido un ["sueño hecho realidad"] para los jugadores, que, en palabras del presidente, ["están dando bote"] de alegría. May Benabat ha explicado que ["ellos soñaron un día ser campeones del mundo, y lo han conseguido"], un hito que les llena de euforia y felicidad. En el plano deportivo, el conjunto onubense se impuso en la final por 1-4 al Ashdod Dolphins de Israel. Aunque el equipo dirigido por Antonio Arellano dominó la primera parte, los goles no llegaron hasta la segunda mitad, sentenciando el encuentro al aprovechar la estrategia de portero-jugador del rival. La superioridad del CDS Huelva ha sido incontestable durante toda la competición, con un balance de 54 goles a favor y solo ocho en contra en siete partidos. May Benabat ha calificado la actuación de ["brillante"], asegurando que ["ha salido todo redondo"] en cuanto a la estrategia y el juego. Este éxito también pone sobre la mesa los desafíos de financiación. El presidente ha agradecido el apoyo de instituciones como el Ayuntamiento de Huelva, la Junta de Andalucía, la Fundación Caja Sol y la Fundación Asisa, cuyo ["gran corazón"] ha hecho posible el viaje a Buenos Aires. Ahora, con la vista puesta en el Campeonato de España y el Europeo Sub-21, el club afronta nuevos compromisos como actuales campeones del mundo.