Una idea que parecía olvidada vuelve a sacudir la industria del automóvil. Los motores dentro de las ruedas prometen más potencia, más espacio y un cambio radical en los coches eléctricos

Una tecnología que parecía relegada a los libros de historia vuelve a captar la atención de ingenieros y fabricantes. Los motores integrados en las ruedas —un concepto que Porsche ya imaginó hace más de un siglo— podrían transformar la arquitectura de los coches eléctricos y redefinir cómo entendemos la movilidad.