Conversación y ejercicio compartido con mayores ingresados en un hospital de Cartagena

Las tardes en la Unidad de Recuperación Funcional (URF) del Hospital del Rosell se han llenado de conversación y ejercicio compartido. Lo que podría ser una estancia hospitalaria convencional se ha transformado en un espacio de encuentro y motivación gracias al voluntariado en el que colaboran estudiantes del Grado en Fisioterapia de UCAM Cartagena. Esta unidad, ubicada en la planta 4D de Geriatría, atiende a personas mayores de 65 años que, tras sufrir ictus, fracturas de cadera u otras patologías, necesitan una recuperación prolongada. Por las mañanas, los pacientes realizan sesiones intensivas de rehabilitación, pero por las tardes, el proyecto Secunda Senior, impulsado por la Fundación FADE, complementa ese trabajo con dinámicas más lúdicas. Los voluntarios organizan ejercicios adaptados con globos y pelotas, promueven paseos a espacios comunes y fomentan la conversación entre pacientes como una valiosa herramienta terapéutica. Estas actividades favorecen la socialización, estimulan la motricidad y refuerzan la autoestima, contribuyendo a que los pacientes afronten con mayor ánimo su proceso. La iniciativa nació a propuesta de la propia unidad. Javier Camús, coordinador de la URF del Rosell, explica que vieron la necesidad de ir más allá de la rehabilitación física. "Se necesita reforzar la parte emotiva, emocional y cognitiva, porque es fundamental para su recuperación", afirma. Para los estudiantes, la experiencia supone un aprendizaje anticipado de su futuro profesional. Maina Guerriz, alumna del Grado de Fisioterapia, subraya que es una forma de aplicar lo que aprenden en clase mientras ayudan. "Ver su alegría nos confirma que merece la pena", destaca la voluntaria.