Un planeta diminuto podría desencadenar un desastre en el sistema solar. Nuevas simulaciones muestran cómo Mercurio podría provocar un efecto dominó que expulse a la Tierra o choque mundos entre sí

Un estudio basado en simulaciones astronómicas plantea un escenario extremadamente improbable, pero inquietante: la órbita inestable de Mercurio podría alterar el delicado equilibrio gravitatorio del sistema solar. En el peor de los casos, ese pequeño planeta podría iniciar una cadena de eventos capaz de expulsar a la Tierra o provocar colisiones entre mundos.