A nadie le amarga un dulce, por Asia: los 5 postres más reconocidos en todo Camboya

Si la repostería europea es puro arte, la asiática no se queda atrás, y en concreto la camboyana tiene todos estos platazos A nadie le amarga un dulce, por Asia: los 5 postres más reconocidos en todo Irán Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente asiático, Camboya juega en otra liga. Su historia culinaria, muy ligada al arroz, al coco y a los ingredientes que ofrece el clima tropical, explica por qué los dulces camboyanos suelen ser sencillos, aromáticos y muy vinculados a la vida cotidiana. Aquí lo dulce no es sofisticación: es mercado, calle y tradición familiar. En este recorrido por la repostería camboyana asoman nombres que cualquier viajero ha visto —o probado—: el num ansom, el num chak chan o el sangkhya lapov, dulces que forman parte del día a día. Camboya puede dividirse por ríos, arrozales y templos milenarios, pero hay algo que la mantiene unida: su manera tranquila de cerrar la comida con algo dulce. 1. Num ansom Uno de los dulces más tradicionales del país. Se elabora con arroz glutinoso relleno de plátano o judía dulce, envuelto en hojas de plátano y cocido lentamente. Es típico de celebraciones y festividades. 2. Num chak chan Pastel de capas elaborado con harina de arroz, coco y pandan. Tiene textura gelatinosa y colores vivos, y es habitual en mercados y reuniones familiares. 3. Sangkhya lapov Calabaza rellena de crema dulce hecha con huevo, coco y azúcar de palma. Se cuece al vapor y se corta en porciones. Es uno de los postres más representativos del país. 4. Num krok camboyano Pequeños pastelitos de arroz y coco cocinados en moldes especiales. Crujientes por fuera y suaves por dentro, son muy populares en puestos callejeros. 5. Chek chien Plátanos fritos rebozados en una masa ligera. Se venden en mercados y puestos callejeros, especialmente como merienda dulce. Camboya demuestra que el postre no necesita complejidad para ser memorable. Sus dulces hablan de arroz, de coco y de una cocina donde lo dulce aparece de forma natural entre mercados, casas y celebraciones. A veces, entender un país empieza por algo envuelto en hoja de plátano y cocido al vapor.