Uno de los aspectos que más preocupan en todo lo relativo al uso de inteligencias artificiales (IA) es el sesgo que puedan tener. En este campo, se entiende que sesgo es una tendencia que hace que un modelo ofrezca respuestas que favorecen, excluyen o representan de forma desigual a ciertos grupos, ideas o situaciones. Nace a partir de la información que se le facilita para su entrenamiento. Evidentemente, esto se considera un error, intencionado o no, algo que debe corregirse y/o evitarse a toda costa.