Clef du Vin, el accesorio capaz de 'envejecer' el vino en segundos

La idea es tan simple como provocadora, que incluso intriga: consiste en sumergir la pieza en una copa durante unos segundos y cambiar el vino. Según sus defensores, la regla de uso es directa: un segundo de contacto equivale, sensorialmente, a un año de evolución. Dos segundos, dos años. Diez segundos, diez años. Suena a truco, pero no se presenta como magia de sobremesa. Se plantea como un catalizador: una herramienta para observar en un instante, cómo podría desplazarse el perfil de un vino con el paso del tiempo.