El clima en España sigue mostrando el carácter cambiante típico del final del invierno y el comienzo de la primavera. Aunque el calendario avanza hacia días más largos y temperaturas más suaves, el tiempo todavía no termina de estabilizarse y las lluvias continúan siendo protagonistas en muchas zonas del país. Durante los últimos días, varias borrascas y episodios de aire frío han mantenido el ambiente fresco y con precipitaciones en buena parte del territorio. Las temperaturas siguen sin despegar y el patrón meteorológico apunta a que esta situación se prolongará todavía unos días más. Así lo explica el meteorólogo Jorge Olcina en Fin de Semana de COPE, con Cristina López Schlichting, donde advierte de que la próxima semana seguirá marcada por la inestabilidad y la llegada de nuevas masas de aire frío. Según explica Olcina, el tiempo revuelto de estos días tiene su origen en una borrasca que ha recorrido varias zonas del entorno de la península. “Sigue estando esa borrasca Regina, que empezó en Canarias y subió hacia el Mediterráneo”, señala. Este sistema atmosférico ha dejado lluvias en muchas zonas y además ha arrastrado polvo sahariano hacia la península. “Esta semana nos ha inyectado bastante polvo sahariano y hemos tenido lluvias de barro en muchos puntos del centro peninsular”, explica. En las últimas horas, la situación se complica aún más por la llegada de aire frío desde el Atlántico, que reactiva la inestabilidad. “Ayer bajó una pequeña bolsita de aire frío desde el Atlántico Norte y la ha vuelto a reactivar”, añade. Las lluvias afectan especialmente a la mitad norte y al este de la península. Según el meteorólogo, el área comprendida entre el centro y el noreste es la que concentra la mayor actividad. “La zona desde Madrid hacia el norte, el valle del Ebro, el norte de la Comunidad Valenciana, Cataluña e incluso Baleares están siendo las más afectadas por la nubosidad y las precipitaciones”, explica. Este patrón de inestabilidad continuará durante el fin de semana, con cielos variables y chubascos intermitentes en muchas regiones. Además, en las zonas de montaña se esperan nevadas. “Hay prevista nieve en cotas altas, por encima de los 1.300 o 1.400 metros, en sistemas montañosos como el Sistema Central, el Cantábrico o los Pirineos”, señala. A pesar de que marzo suele traer los primeros episodios de calor primaveral, este año el ascenso de temperaturas se está haciendo esperar. “No termina de arrancar el calor”, advierte Olcina. Las máximas se mantienen por debajo de lo habitual para esta época en muchas zonas. “Estamos hablando de temperaturas máximas entre 16 y 18 grados en el conjunto de España”, explica. Por la noche, el ambiente sigue siendo frío en el interior. “Las mínimas no suben de cinco o seis grados en el centro y rondan los diez grados en la costa mediterránea”, ,añade. La previsión para los próximos días confirma que la inestabilidad continuará al menos hasta mediados de la semana. “A partir del lunes vuelve a bajar otra bolsa de aire frío en toda España, incluyendo los archipiélagos canarios y baleares”, explica el meteorólogo. Este fenómeno provocará nuevos chubascos repartidos por gran parte del país. “Entre el lunes y el jueves pueden formarse chaparrones en cualquier momento del día y en muchas zonas del territorio”, señala. No se espera que las lluvias se concentren en una región concreta, sino que aparecerán de forma irregular en distintos punto de la geografía española. Aunque el comienzo de la semana seguirá marcado por la inestabilidad, Olcina apunta a un posible cambio a partir del final de la semana. “Sería a partir del viernes cuando el tiempo podría tranquilizarse un poco más”, explica. Si se cumplen las previsiones, el próximo fin de semana podría traer una situación más estable en la mayor parte del país. Aun así, el meteorólogo pide prudencia con las previsiones a largo plazo y recuerda que marzo suele ser un mes meteorológicamente muy variable. De momento, el mensaje es claro: España seguirá bajo un patrón de tiempo revuelto durante varios días más, con temperaturas frescas, chaparrones intermitentes y nieve en las montañas. Y, como resume Olcina, la primavera todavía tendrá que esperar un poco más para mostrar su cara más cálida. “De momento, el calor no termina de arrancar”.