El País Vasco se ha encontrado con un problema curioso: urbanistas que se mudan al campo atraídos por su estilo de vida y acaban desesperados por eso mismo, por cómo se vive en el campo. Suena a galimatías, pero es una realidad tan presente en la comunidad que ha llegado a denunciarla el Gobierno regional. "La gente llega a los pueblos pensando que son un remanso de paz en los que solo se oyen pájaros y todo es verde, vienen con una idea equivocada", advierte Iker Aguitrre, de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Álava (UAGA). El problema es que esos encontronazos suman (aún) más presión al rural. ¿Qué ha pasado? Que Euskadi está comprobando hasta qué punto es complicado repoblar zonas rurales con gente de las ciudades. Hace unos días , durante una intervención parlamentaria, la consejera Amaia Barredo reconoció su preocupación por cómo está afectando a algunas zonas rurales la llegada de población urbana que busca entornos bucólicos, remansos de paz y silencio, y en realidad se encuentra algo distinto: granjas con tractores, ganaderos y reses. "La actividad agraria ha pasado en muchas zonas rurales a ser residual, incluso molesta, y empezamos a tener otros problemas derivados de las expectativas de población urbana que va buscando en el campo otras externalidades de paisaje, de calidad del aire, que están alterando seriamente el futuro de las zonas rurales", lamentó la dirigente regional en declaraciones recogidas por la cadena SER. Click en la imagen para ir al tweet. ¿A qué se refiere? Barredo no se ha limitado a señalar el problema. También ha entrado en detalles , citando casos en los que las falsas expectativas de la gente que llega al campo chocan con las realidades que se encuentran en él. "Habrá que poner el foco en por qué molesta una ganadería en un pueblo o actividad avícola o porque las ovejas pasen por el pueblo y manchen ya tenemos un concejo para hablar de ello", lamentó la consejera vasca. "Da la risa, pero está siendo así". Curiosamente y pese a la inquietud que el asunto despierta en el Gobierno, el tema no se recoge en la Estrategia de Desarrollo Rural de Euskadi que acaba de presentar la propia Barredo. El documento traza una serie de medidas (12 ejes de actuación y 38 acciones concretas) para transformar el rural vasco en lo que resta de década, centrando el foco en temas como la vivienda, movilidad o sanidad. ¿Es la única en denunciarlo? No. Las palabras de Barredo han tenido repercusión por su cargo, pero no ha sido la única en advertir públicamente de cómo la llegada de vecinos de las ciudades puede "alterar seriamente el futuro de las zonas rurales". Iker Aguirre, directivo de UAGA, lanzaba un mensaje similar estos días: "La gente llega pensando que esto es un remanso de paz donde solo se oyen los pájaros. Vienen con una idea equivocada de lo que es el campo". Si bien "la mayoría" de las personas que llegan de áreas urbanas acaban "integrándose", el problema parte de aquellos vecinos que se mudan con una imagen equivocada de cómo es la vida en el rural. "Aquí se madruga, los tractores van de un lado para otro, hay olores, ruidos…". Y por si quedasen dudas sobre la importancia de integrarse, Aguirre pone un ejemplo en sentido contrario: "Yo me puedo sentir incómodo en el centro de Vitoria por el tráfico, y el que viene de la ciudad tiene asimilados esos ruidos; pero los del campo le saturan". En Xataka Un remoto pueblo de Palencia ha conseguido lo que parecía imposible: que la "España vaciada" vuelva a ganar población ¿Son roces puntuales? No lo parece. Y no solo porque el tema sea lo suficientemente grave como para que lo reconozca la consejera del ramo. En una entrevista con la SER, Aguirre explica que a la UAGA han llegado denuncias y no descarta que haya "muchas más" de las que la asociación no tiene constancia. ¿El motivo de las demandas? El dirigente habla de encontronazos provocados por cuestiones como perros sueltos que asustan a las reses o quejas causadas por la presencia de excrementos de ganado en caminos rurales o incluso el ruido que hacen los cencerros. "Todos tratamos de adaptarnos, pero hay límites", zanja. ¿Es un problema? Sí. Y no solo por el malestar que genera o la presión extra que añade a las explotaciones agrícolas. Los roces pueden complicar también el trasvase de población de las ciudades al rural, una de las tablas de salvación de la 'España vaciada'. No es una cuestión menor si recordamos que en el país hay más de 1.200 localidades que se arriesgan a "desaparecer" del mapa, con poco más de cien vecinos empadronados, una realidad a la que el País Vasco no es ajena . Precisamente el plan estratégico que acaba de lanzar el País Vasco busca que asentarse y trabajar en el rural "siga siendo una opción real y atractiva". En declaraciones a El País Aguirre advierte que los roces entre las granjas y los residentes recién llegados al rural se han traducido ya en problemas reales para algunos ganaderos españoles. "Ha habido pueblos en los que hace años hubo una entrada de muchísima gente de fuera y las explotaciones de ovino tenían muchos problemas porque las ovejas cagaban en los caminos", recuerda. "Tiene que protegerse y quizás haya que educar en que el campo no es idílico". ¿Solo ocurre en País Vasco? No. Hace unos años un pueblo de León fue noticia porque se planteó que los ganaderos tuviesen que recoger las boñigas de sus vacas. La propuesta generó tal polémica que las autoridades dieron marcha atrás, pero en el fondo estaba el mismo problema: las tiranteces entre la actividad ganadera y otros usos del territorio, como el residencial o incluso el turístico. Es algo que conocen bien en Francia, donde incluso han impulsado una ley específica para proteger el campo de los urbanitas. Una idea similar se planteó hace unos meses en Asturias: aprobar una norma que salvaguarde el medio rural y sus actividades tradicionales (incluidas cuestiones como los mugidos de las vacas o el olor del estiércol) de la llegada de gente de las ciudades. Imagen | Laurent Gence En Xataka | Si la pregunta es cómo resucitar la España vaciada, Galicia acaba de dar con la clave: llenándola de científicos extranjeros - La noticia En el País Vasco cada vez más urbanitas se mudan de las ciudades al campo. Problema: cuando llegan se encuentran campo fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .