Los Emiratos Árabes, convertidos en el hogar de empresarios, celebridades, 'influencers' y oligarcas atraídos por su lujo y las ventajas fiscales, vieron tambalear esa imagen de seguridad y prosperidad hace una semana, cuando el conflicto entre Irán y Estados Unidos e Israel se extendió al golfo Pérsico. En respuesta a ataques previos, Irán lanzó cientos de misiles y drones contra varios países como EUA, Kuwait, Catar, Baréin y Omán. Dubái, capital empresarial y turística de la región, fue uno de los escenarios, con un incendio en el hotel Burj Al Arab y daños en infraestructuras clave, como un muelle del puerto de Jebel Ali y el aeropuerto internacional, provocando cancelaciones de vuelos. 'Influencers' y empresarios, incluidos algunos españoles que viven allí por motivos fiscales, compartieron en redes sociales imágenes de proyectiles entre los rascacielos durante la noche.