Desde finales de los años noventa, los personajes animales han sido una constante en la filmografía de Pixar y han cautivado a pequeños y mayores La película que fue un antes y un después en Pixar al ser la primera en contar con humanos: una sátira que triunfó entre el público Pixar Animation Studios vuelve a recurrir al reino animal con Hoppers, su nueva película . El estudio vuelve a recurrir a una de las estrategias que mejor le han funcionado: contar historias a través de animales o criaturas inspiradas en ellos . Y no es una casualidad, desde finales de los años noventa, los personajes animales han sido una constante en la filmografía de Pixar y han cautivado a pequeños y mayores. Hoppers explica la historia de una joven científica que consigue transferir su mente al cuerpo de un castor robótico para poder infiltrarse entre los animales y comprender mejor su mundo. Con esa mezcla de tecnología y mundo animal, la película explora la relación entre humanos y naturaleza, combinando aventura, humor y una reflexión sobre el impacto del hombre en los ecosistemas. El reino animal, un recurso habitual La elección del reino animal como escenario narrativo no es nueva para Pixar. En 1998, tres años después de Toy Story , primera película de Pixar, estrenó Bichos: una aventura en miniatura . Aquella película trasladaba al espectador al mundo de las hormigas y los insectos para contar una historia sobre cooperación y resistencia frente a la opresión, con su particular toque de humor. Esta fue la primera vez que el estudio construyó una historia completa protagonizada por criaturas no humanas. 'Bichos: una aventura en miniatura' marcó un antes y un después Cinco años más tarde llegó uno de los mayores éxitos de la compañía: Buscando a Nemo . La aventura del pequeño pez payaso que se pierde en el océano permitió a Pixar recrear un universo submarino lleno de especies marinas. La película tuvo muchísimo éxito, ganó el Oscar a la mejor película de animación , el primero que consiguió el estudio, y quedó en el imaginario colectivo para siempre. La historia continuó más de una década después con el spin-off Buscando a Dory , centrada en el personaje de la olvidadiza pez cirujano azul. Pixar también ha utilizado animales para explorar metáforas sociales y personales. En Ratatouille, un ratón con talento para la cocina desafía los prejuicios de los humanos al intentar convertirse en chef en París. La película, que ganó el Oscar en 2007 , convirtió a un animal tradicionalmente asociado a enfermedades y suciedad en el protagonista de una historia sobre talento, creatividad y superación. La apuesta culinaria de Pixar con Ratatouille En otras ocasiones, los animales han servido como acompañantes clave dentro de historias más amplias. Por ejemplo, en Up , que también ganó el Oscar en 2009 , el perro Dug y el ave tropical Kevin se convierten en personajes clave de la aventura que viven Carl y Russell en Sudamérica. Aunque no son los protagonistas principales, su presencia es clave para reforzar el tono humorístico y emocional del relato. Por otro lado, Pixar también ha jugado con la idea de invertir la relación tradicional entre humanos y animales. En El Viaje de Arlo , los dinosaurios evolucionan hasta desarrollar una sociedad compleja mientras los humanos son los que ocupal el lugar de animales salvajes. El resultado es una historia sobre crecimiento personal y amistad contada desde un punto de vista muy diferente a lo que se había visto hasta entonces. Mérida, la protagonista de la película de Disney 'Brave' Más recientemente, el estudio ha seguido explorando criaturas vinculadas a la naturaleza. En Luca los protagonistas eran dos jóvenes monstruos marinos capaces de adoptar forma humana para descubrir el mundo de la superficie, y en Red , utilizan a un panda rojo gigante como metáfora de los cambios emocionales que sufre la protagonista durante su adolescencia. Transformaciones en animales también hay en Brave (Indomable) , ganadora del Oscar en 2012 . Mérida, la protagonista intenta cambiar la mentalidad de su madre mediante magia, y acaba convirtiéndola a ella y a sus hermanos en osos. Con Hoppers , Pixar vuelve a viajar al universo animal para contar esta vez una historia mucho más actual. La nueva película combina ciencia ficción y naturaleza, pero sigue una línea exitosa que el estudio ha cultivado durante casi tres décadas: utilizar animales, reales o imaginarios, como espejo para hablar de los miedos, deseos y conflictos humanos.