La cocina francesa, por derecho propio, entra en los primeros puestos de cualquier lista que se haga con las mejores del mundo, especialmente si se trata de preparaciones y menús de carácter tradicional. Y entre los platos que dan cuerpo a esta afirmación se encuentra el puré de patata, el sencillo y discreto acompañamiento cremoso que nunca defrauda. Y los chefs franceses tienen el secreto para cocinar el mejor.