El día D y la hora H. Las coordenadas del pabellón David Santamaría grabadas a fuego. Un vistazo rápido a la clasificación sirve para entender la urgencia del partido que esta tarde va a medir las fuerzas de Guadalajara y Cangas en tierras alcarreñas. Los locales, colistas, quieren ganar a un Frigoríficos que quiere dar un golpe sobre la mesa para abandonar el puesto de playout que ocupan actualmente. Y es que, para Balonmán Cangas, ganar como visitante al farolillo rojo de la liga ASOBAL supondría subir puestos en la tabla y, sobre todo, un espaldarazo anímico para seguir muy vivos en la eterna lucha del club por seguir disputando la máxima categoría del balonmano masculino nacional. "Reducir errores y saber manejar los momentos de partido va a ser clave importante para sacar algo positivo", aseguró durante la semana el técnico pontevedrés, Quique Domínguez. Un entrenador experimentado como él sabe que en este tipo de partidos hay que tener la cabeza muy fría y el corazón caliente para no desconectar y evitar descolgarse durante los sesenta minutos. Cangas y Guadalajara se conocen bien. Ambos equipos ya se midieron con motivo del partido correspondiente a la primera vuelta del campeonato. Y en O Gatañal, fue Guadalajara quien se llevó el encuentro, merced a una mejor segunda parte que su rival. Ese partido de octubre lo tiene Domínguez muy presente. "Hicimos muchas cosas bien en la primera parte, pero cometimos muchos en errores en la segunda que nos lastraron", recuerda el entrenador del equipo de O Morrazo, que avisa al mismo tiempo de que " estamos en otro momento de la temporada, algunos aspectos estarán presentes, pero otros muchos ya no", concluyó. Lo que está claro es que ganar en casa de Guadalajara sería dar un gran paso adelante para seguir luchando por la permanencia, al tiempo que se dejaría muy tocado en lo anímico a un rival directo por salvar la categoría.