"Este es un día histórico. Nos reunimos para anunciar una nueva coalición militar contra los carteles que plagan nuestra región". Donald Trump recibió en el sur de la Florida a sus aliados latinoamericanos para poner en marcha el dispositivo político y bélico que, como remarcó su secretario de Guerra, Peter Hegseth, permitirá darle mayor alcance a la "Doctrina Don Roe", una extensión de la histórica Doctrina Monroe que reivindica la hegemonía de EEUU sobre la región. "Diez y siete naciones entraron a esta nueva alianza. El compromiso de usar fuerza letal para destruir los siniestros carteles terroristas. Nos desaceremos de ellos. Solo tienen que decirnos dónde están. Tenemos un armamento increíble, como se ha notado en el último período de tiempo". En medio de turistas y aficionados al golf que transitan el Trump National Doral Miami, el multimillonario republicano se jactó de la supremacía norteamericana a nivel global. " El mundo ha presenciado el poder supremo de Estados Unidos. Estamos proporcionando un servicio no solo a Oriente Medio sino el mundo". Reiteró que Cuba "está al final de la línea" de supervivencia, lanzó amenazas a México por ser el "epicentro" del narcotráfico y reivindicó las apetencias de Washington en el Canal de Panamá. "Me encanta", dijo sobre ese paso interoceánico. No habló acerca de Colombia pero a ningún analista le pasó inadvertido que la amenaza se extendía a ese país que es uno de los grandes productores de coca.