El fracaso de la investidura de María Guardiola ha abierto un nuevo cruce de reproches entre el PP y Vox sobre el futuro de las negociaciones para formar gobierno en Extremadura. Mientras Santiago Abascal reitera la "mano tendida" para alcanzar acuerdos, desde la dirección nacional del PP acusan a la formación de actuar solo por sus intereses electorales. Y "quien ha bloqueado Extremadura por las elecciones en Castilla y León está dispuesto a bloquear Castilla y León por las elecciones en Andalucía", advierte ya Alberto Núñez Feijóo.