Martín Demichelis vivió un estreno en una montaña rusa. Pasó del debut soñado a un punto de frustración después de una función en El Sadar que mandaba en el marcador y en el campo por 0-2 hasta el minuto 89 y al que se le atragantó los nueve minutos de descuento. Osasuna aprovechó el miedo a ganar de los isleños para asestarle dos directos que le tumbaron a la lona y que aliñan de amargura un estreno que dejó algunos brotes verdes.