“La libre elección funciona hoy como un dispositivo de despolitización del feminismo”

En su conferencia en el Foro Gogoa, Ana de Miguel planteó una tesis incómoda: que el neoliberalismo ha logrado apropiarse del lenguaje del feminismo para vaciarlo de contenido político y reconvertirlo en legitimación de nuevas formas –y no tan nuevas– de desigualdad. En el centro de este proceso sitúa la sexualidad, convertida hoy en un espacio inmune a la crítica política y moral. Allí donde aparece el sexo, la reflexión se suspende; allí donde se invoca la libre elección, la desigualdad desaparece del análisis.