Los países que sobreexplotan la caballa disparan sus ventas en Galicia mientras la flota gallega asume pescar menos para recuperar la especie

La Comisión Europea condenó a finales del año pasado en un duro comunicado institucional el acuerdo cuatripartito sobre las cuotas de caballa alcanzado por el Reino Unido, Noruega, Islandia y las Islas Feroe. Los cuatro países negociaron a puerta cerrada, entre sí, sus propias posibilidades pesqueras, firmando un pacto que ni siquiera se consultó con los Veintisiete. «Plantea graves riesgos para la sostenibilidad», advirtió Bruselas en la nota remitida a los medios, incidiendo además en que ese reparto socavaba «los intereses legítimos de la industria pesquera de la Unión Europea».