El centro oceanográfico vigués del Instituto Español de Oceanografía (IEO) alcanzó el pasado año la mayor plantilla de su historia, con 197 trabajadores técnicos especializados, de investigación, gestión y en periodo de formación. Es un complejo de referencia global en el ámbito científico, como demostró en el pasado con la transferencia de tecnología en cultivo de rodaballos o chernas o, solo en 2025, con la identificación del parásito Kudoa thyrsites, que afecta a la sardina europea, o la investigación que ha vinculado la parálisis de gaviotas al botulismo.