La delegación de Alcaldía insiste en que el problema está “en vías de solución” y que es más complejo técnicamente que cambiar las luminarias Vecinos de la barriada periférica de Santa María de Trassierra han denunciado de nuevo que siguen sumando ya varios meses con averías en las farolas que deben iluminar el tránsito entre las viviendas junto a la carretera de acceso al núcleo de población, quejas que han trasladado en varias ocasiones a la delegación de Alcaldía en esta barriada de la Sierra. Las farolas averiadas se encuentran en la carretera principal, a partir de la salida del núcleo de la barriada. Las luminarias que funcionan concluyen con el acerado y, a partir de ahí, el resto de farolas de la carretera que une las viviendas con el pueblo se encuentran apagadas, dejando a oscuras a quienes deben transitar por esta zona desde que cae el sol a horas tempranas ahora en invierno. Esta situación ocurre desde el año pasado y fue puesta en conocimiento de los responsables del ayuntamiento en la barriada. Desde la delegación de Alcaldía en Trassierra ya confirmaron en enero que habían recibido las quejas de algunos de estos vecinos y que se ha atendido el asunto, que -insisten ahora-, “está en vías de solución”, asegura el delegado de Alcaldía, José Antonio Caballero, en conversación con este periódico. Farolas averiadas en el tránsito entre viviendas en la carretera de Trassierra. El problema principal de las farolas dispuestas en la carretera es su antigüedad y se funden o dejan de funcionar constantemente. Señala, en ese sentido, que se trata de un problema más complejo técnicamente que el cambio de las luminarias y que actualmente se estudia la línea que debe suministrar la electricidad a las farolas. No obstante, no se ofrece un plazo concreto para que se pueda solucionar esta avería. No obstante, Caballero asegura que el problema “está en vías de solucionarse” y, al habla con los servicios municipales de averías en la iluminación pública. Las farolas que no funcionan dejan a oscuras desde hace meses el tránsito de vecinos a pie entre viviendas y el propio núcleo de la barriada, como muestran las imágenes facilitadas a este periódico en distintos momentos y días.