El rey Coello guía a Tapia a una nueva final frente a Chingotto y Galán

La primera manga estuvo marcada por una enorme igualdad entre ambas parejas. Tapia y Coello tuvieron que emplearse a fondo ante un Stupaczuk y Yanguas, que dispusieron de varias oportunidades para inclinar el set a su favor. De hecho, la dupla dirigida por Carlos Pozzoni llegó a colocarse con 5-4 y saque en el tie break, una ocasión inmejorable para cerrar el parcial, pero no logró aprovecharla. Fue entonces cuando apareció la solidez de la pareja número uno del mundo: Tapia y Coello comenzaron a imponer su plan de juego, utilizando globos profundos y subiendo con decisión a la red para bloquear la víbora de Yanguas, presionando constantemente a sus rivales hasta terminar llevándose un set que pudo caer de cualquier lado. El segundo set arrancó con la misma intensidad, pero pronto comenzó a inclinarse del lado de los números uno. En el cuarto juego llegó uno de los momentos clave del partido: Yanguas y Stupaczuk perdieron su servicio en el star point , con un Arturo Coello muy agresivo al resto, lanzándose hacia delante en cuanto veía la mínima oportunidad para cerrar el punto en la red. Ese break dio aire a la pareja número uno, que empezó a imponer su ritmo y a jugar cada vez con más confianza. Con 5-3 y resto para Tapia y Coello, la pareja número uno dispuso de dos puntos de partido para cerrar el encuentro. Sin embargo, el juego volvió a resolverse en el punto decisivo. En el star point, Agustín Tapia pidió ser él quien restara, pero el argentino terminó fallando el resto, algo poco habitual en uno de los jugadores más fiables del circuito en esas situaciones. Stupaczuk y Yanguas lograban así mantenerse con vida en el partido, aunque seguían obligados a romper el saque de sus rivales si querían forzar la continuidad del encuentro. Finalmente, a la quinta pelota de partido, un potente remate de Agustín Tapia selló el pase a la final para los números uno del mundo. Fue el cierre a un partido en el que Arturo Coello firmó una actuación espléndida, excelso en ataque y con un repertorio de golpes prácticamente infinito : desde bajadas de pared imparables hasta remates ejecutados a una velocidad altísima. En la final de mañana volverán a verse las caras con Fede Chingotto y Ale Galán, repitiendo así el duelo por el título que ya se vivió en el primer torneo del año en Riad. En aquella ocasión, los vencedores fueron Tapia y Coello , por lo que la pareja número dos del mundo buscará ahora la revancha en un nuevo capítulo de una de las rivalidades más atractivas del circuito.