Buscar empleo frente a la IA

No se equivocaba León XIV cuando, nada más llegar a la silla de Pedro, homologó la irrupción de la inteligencia artificial con una Revolución Industrial cuyo impacto cambió para siempre el entorno laboral e incluso el marco social. La IA no solo ha llegado, sino que se ha instalado en un tejido empresarial que no ha tardado en sacar provecho a una herramienta que reduce costes y plazos y cuyas primeras víctimas han sido quienes buscan su primer empleo. Las tareas mecánicas que tradicionalmente eran encomendadas a los jóvenes se incorporaban a un trabajo, hasta dominar su funcionamiento y desarrollar las aptitudes necesarias para añadir valor a la empresa, las realiza ya una inteligencia artificial que se ha extendido por unas pymes cuyos crecientes costes laborales las han obligado a embarcarse en un proceso de sustitución cuya factura están empezando a pagar quienes buscan su primer trabajo. No sobran, pero están obligados a adaptarse a las nuevas reglas de un juego cuyo entorno digital conocen de primera mano.