El aroma a vainilla de los triduos es como los garbanzos con bacalao. Señal de vigilia. Hay un cendal de olores en Sevilla, una alquimia de resinas y naranjos, que nubla el olfato de los extraños a la vez que despeja los pulmones de la ciudad. Este año ha llegado pronto la Cuaresma y el clima cofradiero anda confuso en las garras del frío gris, aunque la fumata blanca de la calle Córdoba nos orienta hacia el Via Crucis de la Cruz del Campo, que unas veces va haciael templete y otras al mostrador nonagenario del Vizcaíno. Está el ambiente raro, como las igualás. Pero en este tránsito de contrición y penitencia hacia los días grandes a veces pasan cosas... Ver Más