Mar Capeáns aparece en la imagen que ustedes están viendo en este reportaje frente al LHC (Large Hadron Collider), el acelerador de partículas de 27 km que descubrió en 2012 la última partícula elemental que quedaba por observar: el bosón de Higgs. Esta doctora en Física compostelana de 59 años acaba de estrenarse como jefa de operaciones del CERN, el mayor laboratorio de física de partículas del mundo. Durante su mandato -hasta 2030- la compostelana, que ha desarrollado su labor durante los últimos 30 años en este laboratorio con sede en Ginebra, se enfrenta a enormes retos que abordan conceptos difíciles siquiera de imaginar para cualquier persona ajena a este mundo. Pero no para ella. Mar Capeáns es capaz de ver la belleza de la física de partículas. Vive con pasión su trabajo y encara con determinación los complejos objetivos a los que se enfrenta, como multiplicar por diez la potencia de este acelerador o impulsar la construcción del Futuro Colisionador Circular (FCC), una máquina tres veces mayor, que sería el nuevo experimento más grande la Tierra. El futuro es emocionante ya que podría desvelar de qué está hecho hasta un 25% del universo del que, en estos momentos, tan solo conocemos el 5%.