Salí al atrio para admirar el fenómeno más de cerca. Al hacerlo, vi mi reflejo en cada una de esas lágrimas. Sentí como me robaban el alma y los recuerdos, cómo una parte de mí se iba con esas aguas que lloraba el cielo, estrellándose con laxitud sobre el terrazo, la mesa y las sillas... Leer más La entrada Que el ruido se haga silencio aparece primero en Zenda .