A fines de marzo inaugura la primera exposición individual en sus casi cuatro décadas de oficio. La preparó sentada en una silla de ruedas, en la que lleva más de un año luego de que una cirugía a la cadera no resultó bien. En abril irá de nuevo a pabellón. Ella sabe de enfermedades: entre otras cosas, tiene lupus hace 30 años. En esta conversación habla de la fragilidad, de no dramatizar, de ser estoica. Y también de sus fotografías, donde reconoce que siempre hay mucho de autorretrato.