Un Mallorca arrinconado por las decisiones arbitrales

Estadio de El Sadar, Pamplona. Minuto 73 de partido. El Mallorca, apoyado en dos goles de Vedat Muriqi, gana con relativa comodidad a un Osasuna que suma más de cien partidos sin perder en casa y sale provisionalmente de los puestos de descenso. Jan Virgili, que lleva diez minutos sobre el campo, roza el tercer gol de la tarde después de una excelente acción individual. En la continuación de la jugada, el extremo catalán, seguramente frustrado por no poder redondear su obra de arte, persigue al local Raúl Moro en intenta trabarlo por detrás mientras intenta lanzar un contragolpe a través del flanco derecho. La falta a simple vista es muy aparatosa y el árbitro del partido, el canario Alejandro Hernández Hernández, le muestra la tarjeta roja al momento. El jugador bermellón no se lo cree, pero espera una rectificación desde el VAR, donde estaba otro canario: Juan Luis Pulido. Una salida que finalmente no llega.