La fiesta que expresa la pujanza de Mendoza

Se trata de un enorme festejo, porque con el paso de los años los mendocinos la adoptaron como su máxima celebración. La fiesta, que cumple 90 años, es valorada, por lo tanto, como uno de los mayores emblemas de nuestra provincia. El reconocimiento al empeño silencioso de hombres y mujeres que a lo largo del año se desempeñan en las distintas etapas que marcan la producción, cosecha y elaboración.