La Plaza de la Viña no pasa desapercibida para quienes la cruzan cada día. A simple vista puede parecer un espacio público más de Alicante, con sus fuentes, sus jardines y sus bancos, pero quienes viven alrededor saben que es mucho más: una plaza con historia, recuerdos y vida propia. Este enclave combina su pasado como estadio de fútbol con su presente como punto de encuentro vecinal, un lugar donde el ocio, la tradición y la vida cotidiana se cruzan a diario.