Eva Victor hace las veces de protagonista, guionista y directora de esta opera prima que indaga en las consecuencias de una agresión sexual. Lo mejor de este debut cinematográfico es que lo hace fuera de campo, sin necesidad de mostrar nada de lo ocurrido. Basta un plano fijo de una casa en plena noche en la que de repente se apagan las luces de las ventanas para que entendamos qué ha ocurrido.