Vivimos una etapa llena de inseguridad, inestabilidad y violencia. Y por dichos motivos hay un tema comprometido con toda la sociedad actual, me refiero a la ansiada conquista de la paz. Nos compromete como personas individuales, familias, grupos sociales y políticos. Y es un tema que no debe dejar indiferente a nadie. ¿Quién no desea vivir en un mundo de paz?. La paz es un valor fundamental para la convivencia humana y para el desarrollo sostenible de las sociedades. Sin embargo, en todo el mundo aún existen conflictos armados, tensiones políticas y sociales que amenazan la estabilidad y la seguridad de las comunidades. En este contexto, es importante preguntarse ¿Qué podemos hacer para promover la paz y la resolución pacífica de conflictos? Desde hace muchos años no se veían conflictos armados tan severos y de forma simultánea como los que hoy vemos en el Extremo Oriente. Debemos tomar conciencia de buscar y añadir a nuestro mundo el verdadero sentido de la paz. Como diría Jacinto Benavente, la alegría de hacer el bien está en sembrar no en recoger. Sobre todo, los políticos que tomen nota para sembrar el universo de paz, que tantas faltas nos hace.