Hace aproximadamente un mes, alguien me dijo: "Van a por Antelo". "¿Por qué?", pregunté. "Porque quieren quitárselo de en medio. No lo ven lo suficientemente enchufado al cuadro de Abascal. Y, además, hay quien de aquí que le está haciendo la puñeta en Madrid continuamente". Aunque mi informador es un amigo que siempre ha tenido una muy buena mano en política, no llegué a creérmelo, pero lo que está pasando con el otrora jefe absoluto de Vox en Murcia se acerca mucho a lo que en los combates se llama 'hacer una carnicería'. No sé yo si al joven baloncestista le merece la pena mantenerse en política a cambio del fusilamiento al que está siendo sometido por parte de sus compañeros de partido. ¿Y qué hará cuando se encuentre cara a cara con ellos? Qué situación, oiga.