De Kant han dicho que ha sido el hombre con la brújula moral más ajustada de la historia. Bueno, de hecho, ha sido él el que nos ha construido el astrolabio por el que navegar en un mundo que, a veces sin sol, debe permitirnos leer las constelaciones éticas para no perdernos en la noche. Pero su norte nos puede llevar por caminos en los que no se nos permite mentir a un asesino, ni siquiera para salvar la vida.