Moisés Monroy, el extremeño que preside la Asociación Nacional de Cortadores de jamón: "Un joven que domine el inglés y la técnica del corte tiene un gran futuro"

En los premios Oscar, en el Santiago Bernabéu o en un hotel de cinco estrellas en Hong Kong hay un acontecimiento que se repite: un cortador español inclinado sobre una pata de jamón, rodeado de móviles que graban el preciso baile del cuchillo. No es solo un gesto gastronómico, es un oficio que hoy conquista horizontes cada vez más lejanos. Este arte aprendido tradicionalmente entre barras de bar y ferias se dispone a dar el salto a las aulas. El Gobierno aprobó el pasado mes de febrero la creación del curso de especialización de Grado Medio de maestría de corte y cata de jamón y paleta curados. Pero, ¿puede enseñarse en 300 horas de FP lo que durante años se ha aprendido a base de práctica, oficio y vocación?.