El Kilómetro Cero de la fe islámica

En la Rúa da Ponte, el latido de la comunidad musulmana de Lalín ha encontrado un nuevo ritmo que refleja una transformación profunda. Al frente de este proceso, Halim Ihcene ejerce como guía espiritual con la entrega de quien se siente responsable de un colectivo que no para de aumentar. «Soy el imán de Lalín pero como un voluntario a la espera de que alguien ocupe este puesto a tiempo completo porque la comunidad musulmana ha crecido mucho en esta zona», explica Halim, que aspira a que el municipio cuente con una atención religiosa permanente similar a la de las grandes ciudades gallegas: «En Vigo o Santiago tienen un imán todo el día pendiente de sus mezquitas y eso es a lo que aspiramos», reconoce.