El fraude en el alquiler de viviendas está en un momento álgido. Una sentencia dictada hace ya unos años en Vigo evidencia uno de los múltiples «modus operandi» que siguen utilizando los ciberestafadores inmobiliarios. En aquel caso el acusado insertó en el portal Fotocasa un anuncio de alquiler relativo a una casa reformada en Matamá. Era totalmente falso. No había ninguna vivienda en dicha parroquia viguesa que respondiese a esas características. Lo que había hecho el timador, que acabó siendo condenado, fue copiar en su publicación las fotos de otra casa publicitada por una inmobiliaria y situada a casi 150 kilómetros de Vigo, concretamente en Camariñas (A Coruña).